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Sabadazos legislativos

Dr. Silvino Vergara Nava


«Lo que se ha perdido irreversiblemente en
nuestro mundo moderno: la previsibilidad,
la claridad, la visibilidad, la estabilidad
y la certeza de la realidad social».

Zygmunt Bauman


En algún tiempo de la historia moderna mexicana, se usaba del término «sabadazo», que significaba que entre la tarde-noche del viernes y el sábado por la mañana las autoridades ministeriales, policías y demás instancias se proponían detener a las personas para que, una vez capturadas, estuvieran presas, por lo menos, el fin de semana en las mazmorras de las instituciones del Estado. Esto es algo que, en parte, ha pasado a la historia; pero, por lo menos en el caso de las autoridades legislativas, pareciera que está vigente: ahora se podrían denominar sabadazos legislativos.

Para muestra, está la reforma publicada el viernes 16 de abril de 2021 en el Diario Oficial de la Federación, en su edición vespertina, que consiste en reformar la ley federal de telecomunicaciones y, con ello, la implementación de un padrón nacional de usuarios de teléfonos celular con datos biométricos; todo con la finalidad de, aparentemente, controlar los números telefónicos y, así, evitar los chantajes y demás delitos que se realizan con estos aparatos.
Por su parte, el viernes 23 de abril de 2021, en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación se publicó la reforma a las outsourcing, una diversidad de leyes modificadas que salió por sorpresa en esta fecha tan prematura, cuya razón sea, posiblemente, quedar bien con los vecinos del norte, después de realizada la cumbre ambiental, donde México no quedó muy bien parado en el discurso.

En ambos casos, la prisa legislativa fue sorprendentemente para aprobar una serie de iniciativas, que ya venía aprobada desde el inicio o pre-aprobada. Por ende, no había espacio para meditar, rechazar o, por lo menos, leer la propuesta legislativa. Todo daba a entender que ya se encontraba autorizada. Por otro lado, esas prisas no son muy bien vistas por la población, pues dan a entender que algo se esconde. ¿Por qué, por sorpresa, las publicaciones oficiales? Lejos de que haya parecido que hubo un debate legislativo en ambas cámaras con las iniciativas de ley, pareció todo lo contrario: que simplemente fue una aprobación de mero trámite, debido a que estas iniciativas ya estaban autorizadas por alguna razón, pero nunca por una democrática.

El efecto se verá venir con las impugnaciones en los tribunales, los cuales están al tope de trabajo a causa, entre otras, de que, precisamente, se crean leyes sin el más mínimo detalle. Lo cierto es que allí es donde se ve la ausencia de debates democráticos, la ausencia de representación de los partidos políticos, la ausencia de la ciudadanía en tan delicadas decisiones legislativas, como es el caso de la aprobación de estas leyes.

Posiblemente, no faltó en el aparente debate de un orador de oposición para mencionar que las reformas no son asequibles para el sistema ni, sobre todo, con la situación económica del país. Pero eso no significa que exista oposición. De verdad, es necesario reglamentar detenidamente los procesos legislativos, ya que no se puede tomar tan a la ligera las aprobaciones de las leyes, como es el caso de las que corresponden a las outsourcing, que, en cuestión de días, quedaron aprobadas. Algo que es sumamente preocupante, pues no hay participación alguna de la ciudadanía ni hay, mucho menos, foros o verdaderas consultas en temas tan delicados, como también es el caso de los sistemas de información de los usuarios de telefonía por el riesgo del tráfico de información extremadamente confidencial. Todo esto se hace a la ligera en el momento más delicado de la economía nacional, pues, por ejemplo, en los términos de la ley aprobada sobre las outsourcing, se asume que más de la mitad de las empresas del país caerá en la irregularidad. Una reforma que es, sobre todo, una invitación clara y manifiesta para vivir en la ilegalidad. Pues bien, en materia penal, con el paso del tiempo, se fue perdiendo esa costumbre de los sabadazos; de la cual, ahora, se ha apropiado el proceso legislativo nacional. (Web: parmenasradio.org).

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