Carta a los candidatos de los 20,286 cargos de elección popular

Silvino Vergara Nava

“El tsunami informativo se encarga de que nuestros

órganos sensoriales estén permanentemente

estimulados. El tsunami informativo fragmenta la

atención. Impide la demora contemplativa, que

es constitutiva del narrar y de la escucha atenta”.

Byung-Chul Han

En este año de 2024, se elegirán, a decir de los datos oficiales del Instituto Nacional Electoral, 20,286 cargos públicos, por lo que, para esa multitud de cargos públicos, de candidatos y de paso, para los partidos políticos que los proponen, está dirigida esta carta, divida en secciones de aquí al domingo de las elecciones, si las condiciones lo permiten:

A todos los candidatos de los 20,286 cargos de elección popular:

Desde que se implementó unificar las elecciones en una sola jornada electoral, fue con la intención de abaratar el costo de todo lo que representan dichas jornadas electorales, el criterio fue económico, pero, pudiera suceder que no fue nada democrático, se perdió el conocimiento de los ciudadanos de a pie de quienes son los candidatos, respecto a qué cargos públicos compiten, de que partidos políticos son, quienes son sus oponentes, menos aún ha dado tiempo de conocer propuestas de muchos de ellos, es más, pudiéramos estar convencidos de que hay algunos candidatos que no han salido de su casa, menos a un mitin, no han realizado propiamente una campaña electoral, ni han dirigido discurso alguno a la población, se han dedicado a esperar que por carambola, por el mérito de otros, o bien, por simple casualidad, logren el triunfo electoral, lo cual eso ya representa una derrota de la democracia en estas próximas elecciones.

Y es que, el problema más grave que se avecina con esta aglomeración de candidaturas, es que, no se conocerán muchos de los candidatos que resultarán triunfadores, asumirán el cargo público, sin que sean conocidos tanto, por los que votaron por ellos, como los que no votaron por ellos, pues estamos enfrentando un problema de desconocimiento de estos candidatos debido al exceso de información con que se cuenta, es decir, estamos ante la presencia de una carga de información que satura a la población.

Se corre el riesgo que, no se conozca por quien se está votando, sino hasta el momento de la votación, por ello es que, dentro de las encuestas, algunas de ellas son más ilusorias que los cuentos infantiles, están en peligro de dar datos nada cercanos a la realidad, por el exceso de boletas y de candidatos. Lo cierto es que, las próximas elecciones del 2 de junio de 2024 implican que, los resultados que arrojan las actuales encuestas, sean diferentes a lo que sucederá en el día de las elecciones.

El exceso de información, datos por doquier, no es otra cosa más que, el impedimento para que los ciudadanos no tomen mejores decisiones, ni que tengan conciencia de lo que están haciendo al ejercer su voto, por el contrario, el voto en muchos casos será sin razonarlo, por eso debería de quedar como experiencia de estas elecciones, que no se puede en una sola jornada electoral, atosigar a la población para tomar tantas decisiones en tan poco tiempo con tantos cargos públicos en disputa.

Es una realidad que, con el exceso de información, la mayoría de la población no tiene tiempo de conocer por quién votará, es obvio que, el tiempo se utiliza para otras cosas por el ciudadano de a pie, sobre todo para la subsistencia diaria, para pagar deudas, para afrontar los problemas laborales, familiares, económicos, y desde luego, para divertirse, para poner más atención en muchos temas que circulan alrededor de los medios de comunicación, de las redes sociales, que hablan de las campañas electorales, por ello es que, estas elecciones son una oportunidad para revertir esta medida del atosigamiento de candidatos, y que muchos votaran solamente por cumplir con la obligación constitucional, por simple impulso, por verse comprometidos por la sociedad, por simple moral o por simple morbo de que está de moda invitar a votar, pero no por estar convencidos por quien se votará en todas las boletas que deben de tachar.

El tiempo definirá y confirmará que no fue tan buena idea unificar las fechas de elección para tantos y tantos cargos públicos por los cuales se puede votar, se ganó en economía, pero se perdió en democracia. (Web: parmenasradio.org)

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