La democracia consiste en que la autoridad no tome la nación como su recamara

Silvino Vergara Nava

“La sed de poder es una aspiración

obsesiva que puede llevar al

crimen y a la locura.”

Edgar Morín

Tanto que se habla y se discute sobre la democracia que la mayoría de nosotros, los ciudadanos de a pie, no comprendemos porque tanta importancia a ese concepto y que, cuando se pretenden hacer reformas a las disposiciones legales, al sistema que lo regula, se pone en marcha una serie de comentarios, críticas, observaciones al respecto, por ende ¿por qué tanta importancia a las instituciones y las regulaciones de la democracia en las naciones?

En el caso de México, ha resultado toda una complejidad para llegar a crear las instituciones que la regulan, particularmente lo que reglamenta a los partidos políticos y  las elecciones, sin embargo, la democracia no es solamente eso, acudir a una elección un buen domingo, considerar que hasta allí es la regulación de un sistema democrático es muy limitado pretenderlo, o bien, reglamentar los partidos políticos, esto tampoco puede terminar allí la concepción de la democracia.

La democracia y su regulación es más que eso, dejarla limitada a una elección y como organizarla, como limitar la función de los partidos políticos, es simplemente, sostener algo meramente insuficiente para determinar que se encuentra en un estado constitucional democrático de derecho.

Existen otras cosas más y de mayor importancia sobre la democracia, pues con el paso del tiempo, hemos visto como se crean los partidos políticos, se ponen a los candidatos, se regulan las campañas electorales, se llega a las elecciones, se cuentan los votos y resulta el ganador, finalmente, todos a regañadientes aceptan la victoria de algún candidato y este inmediatamente se pone a gobernar, es allí en donde pareciera que se olvida de la democracia, allí se olvida de todo ese procesos que se reglamentó y que corresponde a un gran esfuerzo de todos los que participan en esos procesos y sobre todo un esfuerzo de la población.

Y es que si olvidamos la democracia una vez que llegan al poder los candidatos ganadores, muchas de las ocasiones se olvidan del apoyo de la población, se olvidan hasta de su propio partido político, y desde luego, de los principios políticos que teóricamente pretenden defender y toman al poder, toman sus cargos públicos, toman sus decisiones, a espaldas de la nación, es decir, como si se tratara el poder como quien dispone de la recamara de su casa.

En la recamara de cada persona, simplemente se hace lo que uno considera, se mueven los muebles de un lugar a otro, se cambian esos muebles, se venden y se compran otros, se cambia la pintura, la decoración, el alumbrado, es decir, se pone a disposición todo lo que se encuentra allí al antojo del propietario de ese espacio intimo.

Y ese es el problema, que muchas, pero muchas de las ocasiones los que llegan al poder, a pesar que lo hagan por la vía de las elecciones, y bien contados los votos, a pesar de todas las promesas dichas y hasta juradas en las campañas electorales, resulta que se olvidan de todo ello, y entonces, empiezan a tomar las ciudades, los territorios, las poblaciones que les corresponden, como si se tratara de su propia recamara, es decir se dispone de las cosas y de los recursos a su gusto, sin limitación alguna, bajo el argumento de que como han llegado por elecciones, ellos tienen en su subconsciente o en su pequeña mente que, pueden hacer lo que les plazca porque, a decir de su subconsciente, ellos tienen la voz, la intención y la voluntad del pueblo, lo cual es sumamente peligroso, porque la historia nos puede narrar claramente que eso no puede suceder, hacerlo así las consecuencias son devastadoras.

Basta recordar lo que sucedía en los tiempos del nazismo, que el denominando “fürher”, asumía que debía de gobernar bajo los sentimientos del pueblo, y ¿Qué son los sentimiento del pueblo?, pues el que conocía cuales eran los sentimientos del pueblo, era el titular de la administración pública de ese régimen, por ello es que, con toda esa libertad y esa presunción hizo lo que quiso y ocasionó lo que todos sabemos que se presentó en el siglo XX.

Debido a ello es que resulta necesario, es indispensable, limitar la función del poder, que las decisiones también sean democráticas, que no porque se está simplemente en el poder, porque ya se tomó posesión del cargo público, se puede hacer lo que corresponda al sano criterio del gobernante, y eso es lo que hace falta mucho en México, ahora que se habla de las reformas electorales, lo que está sucediendo es que no se está considerando esa parte, se esta regulando el número de diputados, de senadores, es más ya existe una reforma constitucional reciente denominada contra el nepotismo, que ha sido lo más acertado que se ha presentado en esta administración pública federal, que consiste, entre otras cosas, en evitar las reelecciones, pues es más que sabido que la reelección trae violencia y muerte en nuestra nación mexicana, por las reelecciones se llevó a cabo la guerra de reforma, por las reelecciones estalló la revolución mexicana, por eso es que esa reforma constitucional de 1 de abril de 2025, ha sido de lo más atinado de las medidas gubernamentales de la actual administración pública.

Pero, en el caso de la pretendida reforma electoral actual, está pendiente esa parte que consiste en que se reglamente que los funcionarios una vez que tomen el cargo, no tomen ese papel, como si fuera la recámara de su casa y, basta con cuestionarnos: ¿Cuántos funcionarios públicos Ud. conoce que así lo han hecho y lo siguen haciendo?.

(Web: parmenasradio.org)

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