Silvino Vergara Nava
“Los que un día fueron oprimidos
pueden convertirse en muy poco tiempo
en opresores pero que, amparados por
la historia, le reprocha a los otros el haberlos
oprimido cuando ahora están haciendo ellos
lo mismo.”
Sergio Alfredo Montoya Sierra
Después de la detención, invasión, “vulneración de la soberanía” o cómo se le quiera denominar a lo que sucedió en Venezuela por parte del gobierno de los Estados Unidos de América y, una vez que se ha analizado cual de esas situaciones fueron las que se presentaron ese día 3 de enero de 2026, ahora resulta que se han enfocado los analistas y muchos de los medios de comunicación a apuntar hacia Nicaragua y Cuba, como aquellas naciones que tienen los días contados de que suceda algo muy similar con lo sucedido en ese país sudamericano; la detención de sus gobernantes.
Para muchos, se ha considerado que esas dos pequeñas naciones, son los últimos resquicios del socialismo en América Latina, y atendiendo a ello, se ha sostenido que el tiempo lo tienen contado, que es inminente que sean derrocados esos gobiernos en cuestión de días, semanas o meses, es más, con las amenazas que se han dictado desde Washington últimamente, pareciera que es cuestión de horas que sean invadidos, que se lleven a cabo detenciones de sus gobernantes, y con ello, hacer mención en los medios de comunicación, defendiendo a esos gobiernos, que se está vulnerando su soberanía, asumiendo para justificar esto último que, o bien, la soberanía radica en esos gobernantes, o que estos han sido electos democráticamente por su población.
Quienes defienden estas posturas, en primer lugar, no son residentes o ciudadanos de esos países, por lo cual, la opinión y la defensa a sus gobiernos no puede ser tan apropiada, como decían las antiguas frases taurinas: “ven los toros desde la barrera”, posiblemente nunca han estado en esas dos naciones, no conocen lo que se vive en el día a día, mejor dicho cómo se “sobrevive” cada día por la gran parte de la población.
La defensa de esos países, sosteniendo que son el último bastión del socialismo en América Latina, es una equivocación muy grande, esas naciones no están gobernadas por sistemas socialistas, ni por políticas públicas de izquierda, decirlo mancha la imagen de esos ideales de izquierda, viendo lo que sucede en esas naciones ¿Quién podría estar de acuerdo con gobiernos de esa calaña?
En realidad, se trata de sistemas gubernamentales de represión total a su población, detenciones, penas de muerte subterráneas, desaparición de personas, expropiaciones, derecho penal paralelo, etc., en primer término, se ha restringido cualquier derecho de libertad de sus habitantes, es imposible contar con ella, se han convertido esas dos naciones en amplios campos de detención, basta con observar que en el caso de Nicaragua, según las estadísticas, su población es la que menos migrantes produce hacia Estados Unidos de América, quizá por ello es que los gobiernos de Washington ha consentido las políticas represivas en Nicaragua.
El caso de Cuba ya es una cuestión aun peor de supervivencia de la población, no hay alimento suficientes, menos aun medicinas y asistencia hospitalaria, sumamente deficiente, ya hablar de otras cosas resulta hasta ridículo, lo más sorprendente es que quienes defienden esos gobiernos, asuman que son sistemas gubernamentales socialistas, ¿eso que está viviendo su población es socialismo?, desde luego que no.
Lo que resulta paradójico es que allá personas, supuestamente muy leídas e instruidas en política públicas de izquierda que sostengan que eso que se está superviviendo en esos países es socialismo, si bien quienes ahora los gobiernan, llegaron al poder con esa bandera para legitimarse ante su población, lo que ha sucedido es que se trató de una simple justificación, ya que han descompuesto todas las instituciones de esos gobiernos, se encuentran perpetuados en el poder, y han sido más opresores que los propios gobiernos que eran su oposición.
En el caso de Cuba, sus gobernantes se encuentran desde 1959, y en el caso de Nicaragua desde 2007, pero previamente gobernaron de 1985 a 1990, es decir, se ha encargado del poder de ese país centroamericano, quien actualmente es su presidente, 24 años, causando más pobreza de la que se tenía antes.
Es decepcionante que la defensa, desde afuera de esas naciones, se haga por quienes asumen que son de izquierda, lo cual solamente demuestran que son oposición de la derecha, o mejor dicho, oposición del sistema norteamericano, que desde luego son defensores de esas naciones desde la lejanía, desde el café, la palestra o ante los medios de comunicación, sostener que esos sistemas represivos son de izquierda, es darle más votos a la derecha, porque nadie, en su sano juicio, aspiraría a contar con esos gobiernos totalitarios, que hoy son imposibles de defender.
(Web: parmenasradio.org)