Siglo XXI: ¿Del sacerdote al psicólogo?

Silvino Vergara Nava

“Los pacientes acuden hoy al psicoterapeuta

 porque sufren de la pérdida de

sentido de sus vidas.

Durante siglos, esta fue la

tarea del sacerdote o del filósofo”.

Carl Gustav Jung

El siglo XXI, nos recibió con el temor generalizado de que los sistemas computacionales iban a colapsar, era el denominado Y2K, finalmente no sucedió, simplemente fue estrés excesivo sobre el siglo que venía y la tecnología de las computadoras de la que cada día somos más dependientes.

Pero, un año más tarde, concretamente el 11 de septiembre de 2001, verdaderamente el mundo cambio, el ataque a las torres gemelas de Nueva York, un suceso del que no fueron sus consecuencias, muertes, traumas y heridos exclusivo para el país del norte, afecto a toda la humanidad, por lo pronto, en los países del mundo occidental se cambio todo el sistema jurídico, México no fue la excepción, ante la clásica presunción de buena fe del que gozaban los ciudadanos, se convirtió en la presunción de mala fe, cualquiera puede cometer un delito o una infracción, hay que cuidarse de cualquier ciudadano de a pie, por eso es que el sistema jurídico se convirtió en un sistema aun más vigilante y represor a los ciudadanos.

Hoy, no nos sorprende la ley anti-lavado, las unidades de inteligencia financiera, el delito de lavado de dinero y de financiamiento al terrorismo, cámaras de vigilancia, controles fiscales y administrativos, registros por todas partes, más infracciones y más delitos, el derecho penal dividido en dos, en uno que juzga al ciudadano y otro que castiga y aísla al enemigo.

En el campo económico, se absorbieron las actividades económicas para unos cuantos, se expandieron los monopolios y los duopolios, se centró la economía en muy pocos, los demás quedaron más que excluidos, y no solo del mercado, sino de cualquier actividad, una de las razones por las cuales creció la economía informal, la delincuencia organizada, las actividades ilícitas en general, fue el crecimiento de los monopolios, lo que hasta hoy nadie quiere reconocer, y que va en contra de los propios principios del capitalismo dictados por Adam Smith, con monopolios ya no hay competencia, es más ya no hay mercado.

Pero, en el campo del pensamiento el mundo se modificó aun más, en primer término, por todos los avances de la tecnología de la información, pero no pueden quedarse atrás los cambios en la economía, mas pobreza, menos oportunidades, había que apoyarse en algo o en alguien, entonces, desde el final de la segunda guerra mundial crecieron y se expandieron los psicólogos, una profesión que se ha convertido en todo un éxito, por lo pronto, se sabe que en Buenos Aires hay una gran cantidad de estos profesionistas, esa ciudad latinoamericana es la capital de los psicólogos, no por sus logros, sino por el número de profesionistas.

En la actualidad, contamos con estadísticas muy confiables como para que nos cercioremos de los traumas y trastornos en que nos encontramos en la humanidad actual, el apoyo que alguna vez tuvieron mujeres y hombres por parte de la iglesia y de sus miembros, como son los sacerdotes, resulta que se fue diluyendo su ayuda por el transcurso del tiempo, sorpresivamente la gente se fue acercando cada día menos a las iglesias y a sus rituales.

Hoy, hay grandes ciudades, por ejemplo en Canadá o en Inglaterra, en donde se ha disminuido la necesidad de acudir a las iglesias, es de todos conocido que se fueron convirtiendo en tiendas de ropa, boutiques, restaurantes, hoteles y demás giros turísticos, pues hay que considerar que como fue desarrollándose la tecnología de la información, con el mismo ritmo creció la ausencia de participantes en las iglesias.

Y que sucede con aquella necesidad que se tiene de cualquier ciudadano del siglo XXI, de sentirse arropado por un sacerdote, por la doctrina de la iglesia, por la fe, por Dios, pues resulta que se ha ido sustituyendo por algo mundano por las recetas y terapias de los psicólogos.

¿Hacia donde va la humanidad sin Dios?, bien decía Dostoievsky; “Sino existe Dios, todo está permitido”, pareciera que estamos acercándonos a ese momento en donde todo está permitido.

(Web: parmenasradio.org)

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