De Lampedusa a Cd Juárez: La migración de la pobreza

Silvino Vergara Nava

“A los inmigrantes se les rechaza

porque son pobres,

no porque son extranjeros.”

Adela Cortina

La migración es la historia de la humanidad. No puede hablarse de cambios significativos de la humanidad, sin que tengan relación con la migración.

Basta recordar los tiempos de las denominadas cruzadas en plena edad media, por allí del siglo XI, y que los historiadores concluyen que, Europa fue antes de las cruzadas y después de las cruzadas, pues previo a esa serie de guerras de los reyes europeos en medio oriente, Europa era un territorio meramente agrícola, poblaciones aisladas y sin historia alguna, pero cuando se iniciaron esas cruzadas, resulta que esos ejércitos improvisados pasaron por lo que fue el imperio romano de oriente, lo que ahora es Turquía y allí descubrieron todo lo que representaba la cultura romana, desde las artes, la ciencia, la tecnología de aquel tiempo, por ello es que las ultimas cruzadas ya no fueron por lograr imponer un rey en medio oriente cristiano, sino lo que representaba económicamente esas travesías.

Hoy, lo que preocupa a todos los gobiernos del denominado primer mundo es la migración de la pobreza, que lejos que se haya controlado, se ha aumentado considerablemente con el paso del tiempo, en todas partes del planeta azul, resulta que los pobladores de países pobres acuden a los países vecinos de mejor capacidad económica para probar su suerte y aspirar a un mejor nivel de vida, o por lo menos, para no ser asesinados, ultrajados, violados, etc.

Aquí en América latina, contamos con los migrantes bolivianos que acuden a Argentina o a Perú, los venezolanos que acudían a todas partes y con cualquier medio, el objetivo era salir de su nación en los tiempos del gobierno que se acabó afortunadamente en enero de 2026, y que decir de los cubanos que toman cualquier embarcación para llegar a Florida, concretamente a Cayo Hueso o Cayo Maratón.

Centroamérica no es la excepción, los salvadoreños a Honduras, todos aspiran caminando al sur llegar a Panamá, pero la generalidad camina hacia el norte del continente, con la complejidad que ha representado atravesar México, por todo lo que sucede en el camino.

Basta con recordar que hace aproximadamente una década un sacerdote católico avecindado en Oaxaca, sostenía que no únicamente eran detenidos los migrantes centroamericanos para secuestrarlos, prostituirlos o alistarlos en los grupos criminales, sino hasta para extirparles órganos e incluso, la piel en el norte de nuestra nación.

En la década de 2010, se incrementó la migración de mujeres, hombres, niñas y niños africanos a Europa, es emblemática la isla de Lampedusa en el mediterráneo, que es el primer territorio italiano y que muchos de los migrantes africanos aspiran a llegar a esa isla para después trasladarse a algún país de Europa, hay que recordar de ese lugar, que alguna vez el capitán del puerto cerró la entrada y se ahogaron miles de migrantes, o la homilía del Papa Francisco I, inmediatamente después de tomar posesión del Vaticano.

Y, en el caso de México, lo que sucede en las ciudades del norte de la nación, como es el caso de Ciudad Juárez, que la muerte generalizada de mujeres en los campos algodoneros representó que ese caso tan penoso llegara hasta la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, y una vez que se dictó sentencia en contra de México, se implementó en la legislación nacional el feminicidio y que recientemente se reformó la Constitución para que se legisle sobre ese delito en instancia federal.

Pero, ¿Por qué la migración de la pobreza en estos tiempos de tanta tecnología y avances científicos?, la respuesta es sencilla, el sistema que gobierna el mundo no abastece a toda la población.

En muchas ocasiones, las mujeres y hombres que salen de sus naciones se debe a que sus gobiernos son totalitarios, sin democracia alguna, donde los grupos criminales son los que gobiernan y que no hay oportunidad alguna de sobre-vivencia.

En otras ocasiones, los migrantes salen de sus poblaciones porque los gobiernos en donde se encuentran sus tierras, familias y costumbres, no hay oportunidad económica alguna, menos de superación, o de un mejor nivel de vida, por el contrario, se incrementa la pobreza, la inseguridad, estos casos se debe, adicionalmente a gobiernos incompetentes que permiten la existencia de grandes corporaciones económicas, monopolios, oligopolios, que dominan el mercado, que no hay oportunidad alguna de crecimiento, que los pequeños y medianos comercios e industrias son absorbidos por los monopolios, por ende, no hay esperanza alguna más que contar con algún empleo en esas empresas o en sus filiales o proveedores, ya que estos monopolios viven gracias al control que tienen con sus proveedores, por ende fijan precios de las materias primas, proveedores, etc., a esto es a lo que se denomina capitalismo financiero, pero que, debido a lo que ha sucedido con la tecnología y sus avances es que se han despoblado las fabricas e industrias, por ello es que cada día hay menos oportunidades de empleos.

El problema de la migración no se resuelve con impedir el paso por las fronteras, lo que el simple sentido común dicta es que se requiere combatir a los monopolios, lo que el mismo padre del capitalismo Adam Smith sostenía o en lo que insistía la primera ministra de Inglaterra Margaret Tatcher, que es proveer de oportunidades para el nacimiento de las pequeñas y medianas empresas, pero que el mismo sistema impide, por eso es que los países del primer mundo prefieren cerrar fronteras e impedir la libertad de las naciones exportadoras de migrantes.

Lo que regularmente sucede en Lamedursa es lo mismo que sucede en Ciudad Juárez, la respuesta se llama: tecno-capitalismo que nos agobia y también nos gobierna.

(Web: parmenasradio.org)

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