La política exterior consiste en no contar con política exterior

Silvino Vergara Nava

 “¡Ahí está el detalle!

Que no es ni lo uno ni lo otro,

sino todo lo contrario.”

Mario Moreno “Cantinflas”

(1911-1993)

En los últimos años se han tensado las relaciones de México con otros países, naciones que alguna vez se consideraron países hermanos resulta que ahora, hasta se han roto las relaciones con esos países, lo que alguna vez fue la aplicación en la práctica de la denominada: “Doctrina Estrada”, que desde la década de los trenita del siglo pasado se implementó en la política exterior de México y que consiste en la no intervención con los gobiernos y las políticas internas de cada nación.

Esta denominada doctrina Estrada, dio como consecuencia que nuestra nación en los tiempos de las décadas de los cuarenta y cincuenta del siglo XX, liderara a las naciones latinoamericanas, México era referente en esos tiempos por su liderazgo con naciones hermanas, pero particularmente por no intervenir en sus problemas y cuestiones internas, respetando al soberanía de cada nación.

Sin embargo, desde hace aproximadamente ocho años, se empezó a desquebrajar esa doctrina Estrada en México, posiblemente porque se inició una aparente nueva serie de políticas públicas que tensaron las relaciones con muchas naciones, de las cuales México ponía ejemplo de no intervención y de respeto con sus gobiernos.

Basta con recordar ese pasaje de la historia en donde se “rescató” al ex presidente boliviano Evo Morales en noviembre de 2019, que después de las enésimas elecciones presidenciales en donde se estaba pretendiendo reelegir, resulta que fue acusado de fraude electoral, en medio de una crisis política, económica y social de ese país sudamericano, por lo que optó por hacer efectivo ese ofrecimiento del gobierno mexicano de asilo político, ya después viajó a Argentina para ser asilado en esa nación en los tiempos de los gobiernos de izquierda dogmática de esta nación sudamericana.

Lo cierto es que estos últimos años México, ha vivido en el aislamiento total, las reuniones presidenciales, las cumbres y congresos de los últimos años, en donde resulta necesaria la presencia del titular de la presidencia de la república, no se acude, se justifica la presencia con un ministro de economía o de otro funcionario de menor jerarquía, lo cual ha permitido descender el prestigio del gobierno mexicano, ya de liderazgo, ese es un tema olvidado.

Basta recordar la cumbre de las Américas de 2022, que el ex titular de la presidencia de la república no acudió, las justificaciones son lo de menos, la ausencia es la que importa, lo mismo sucedió con las reuniones del denominado G-20, que son las 20 economías principales del mundo, la asamblea general de la ONU, que tampoco se participó, adicionalmente a las tomas de posesión de muchos presidentes de diversos países, en donde por cuestiones diplomáticas era necesaria la presencia presidencial y, hasta los funerales de la reina Isabel II, también la ausencia de la representación mexicana, en su máximo nivel que es la presidencia de la República.

Con el cambio de administración pública federal hace un par de años, es que se asumió que las cosas pudieran cambiar, y si efectivamente cambiaron, y para peor, se continuó con que la titular de la presidencia de la república no acudió a las reuniones mas trascendentales de las naciones, como nuevamente el G-20, pero eso sí, se aprovechó un fin de semana para acudir a la reunión de algunos de los gobiernos de la izquierda unos meramente dogmáticos y otros jurasicos a Barcelona, lo que costó para el partido oficial mexicano la denuncia por parte de Estados Unidos de América al gobernador de Sinaloa a la semana siguiente, por estar inmiscuido con el narcotráfico, por ello es que se tuvo que retirar del gobierno estatal, se postuló un interinato improvisado, y todo lo que sucedió alrededor de ese viaje infructuoso para el partido oficial y para la nación mexicana.

En este tiempo se sigue con el problema con el gobierno de Perú, que incluso se rompieron relaciones diplomáticas por el asilo a una alta funcionaria peruana, se habla y habla desde el Palacio Nacional de las elecciones en Sudamérica a favor de los candidatos de izquierda, que dichos sea de paso, han de recomendar en las próximas ocasiones sudamericanas que mejor no se haga publicidad alguna, porque todos han perdido, el último fue el candidato de izquierda a la presidencia de Colombia.

Pero, lo que no tiene parangón y es una lección de como no llevar a cabo relaciones exteriores es la que se tiene con Estados Unidos de América, que para mala fortuna no fue con el presidente demócrata, y particularmente el ultimo de estos, que más que gobernar hacia su población gobernaba y hablaba a la pared, sin embargo con el presidente actual de Estados Unidos de América, hay una relación verdaderamente complicada y que muchas de las ocasiones se tensa aun más por los discursos desde el palacio nacional, que nos recuerda al genio cómico mexicano Mario Moreno Cantinflas, por lo pronto, después de tanta discusión pasando por una reforma constitucional para supuestamente “reforzar la soberanía nacional”, publicada en el diario oficial de la federación el día 1 de abril de 2025, resulta que bastó con una sola orden desde Washington para acudir a un evento deportivo en Nueva York, y volver a recordar a ese excelente cómico mexicano: “A sus ordenes jefe”. 

(Web: parmenasradio.org)

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