– De las pensiones caninas a los derechos de las abejas-
Silvino Vergara Nava
“Los derechos humanos se han convertido
en la ideología de nuestro tiempo, el lenguaje
universal en el que se formulan las demandas
políticas. Pero a medida que se expande,
su capacidad de cambiar el mundo se desvanece”.
Costas Douzinas
¿Qué está pasando en el derecho mexicano ante tanta inseguridad pública, robos, asaltos, violaciones, secuestros, desapariciones forzadas, impunidad, delincuencia organizada, suplantación de la identidad, corrupción, lavado de dinero, sobornos, homicidios?, tal parece que el derecho ya no cuenta con la solución para todos estos problemas, quien pensaría que las teorías occidentales provenientes de la cultura romana resultan insuficientes ante la presencia de todos estos fenómenos que están descomponiendo la paz social.
¿Dónde están los juristas, los estudiosos del derecho, profesores, catedráticos, expositores, instructores para desarrollar las teorías que requiere este país para salir de este atolladero, de la inflación, de la estanflación, del desempleo, del empleo informal, del cierre de empresas nacionales, de la quiebra de miles de pequeños y mico negocios?, pareciera que la seguridad jurídica que se fue forjando a los largo de los siglos, que se cimiento en el siglo XIX, ahora resulta insuficiente o superado con tantos problemas de la post-modernidad que hacen infructuoso el estudio del derecho para resolver todos estos problemas lacerantes de la sociedad actual.
¿Quién esta investigando en esta nación sobre teorías, tesis, ensayos jurídicos que permitan sacar adelante con instituciones jurídica, leyes, regulaciones la vigencia de los derechos de las mujeres, niñas, niños, hombres, adultos mayores, en lugar de estar dando prioridad a asuntos de menor importancia jurídica? Todo da a entender que las universidades, centros de estudios, institutos de investigación se han quedado estáticos ante todos estos problemas jurídicos y se han dejado para que los resuelvan generaciones futuras, si es que tenemos suerte.
Y es que, en estos días, despertamos con las noticias, dicho sea de paso, que cada día son menos las personas que las leen, simplemente basta con acudir a las redes sociales para enterarse de cualquier cosa sin importancia y de mera trivialidad, que los legisladores de la ciudad de México, siempre innovadores en lo que resulta intrascendente jurídicamente, están pretendiendo legislar sobre las pensiones alimenticias en los divorcios, no solamente para los hijos, sino también que se prevea para las mascotas, entonces, se está abriendo el debate sobre legislar explícitamente sobre ese rubro, lo cual es verdaderamente innecesario, porque en la pensión alimenticia esto debe de ir implícito, por simple sentido común, pero más que nada desgastar tiempo, dinero público y esfuerzo, en esos temas habiendo temas de mucho, pero mucho mayor prioridad, es una falta de respeto a la propia población.
Pero eso no es todo, también contamos con que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a pesar de que tiene una carga enorme de asuntos por resolver sumamente delicados y de trascendencia, no únicamente para las partes involucradas en esos juicios, sino que esas decisiones repercuten a miles de personas, lo que recientemente resolvió, fue atraer un amparo para determinar sobre la procedencia de los derechos de las abejas en la península de Yucatán.
Desde luego que esas medidas jurídicas son simples buenos propósitos, pero muchas de las ocasiones dan a entender, que son pretextos o justificaciones para sostener que se está haciendo algo por la nación por parte de los legisladores, los ministros y en general cualquier funcionario público por el pago que se les da en esos cargos públicos, pareciera que se está tan alejado de la realidad, que se pierde la dimensión que debe haber prioridades en los casos a legislar y a resolver en los tribunales.
Hay una gran cantidad de controversias en la Corte que están verdaderamente: “durmiendo el sueño de los justos”, en tanto estos asuntos no se resuelven, por la urgencia que representan, se encuentra en suspenso muchas libertades, el futuro de miles de personas están a expensas de una decisión judicial, hay cientos de actividades, inversiones, empleos, pero sobre todo vidas de seres humanos que están esperando una sentencia que no llega, una resolución que no se dicta, o bien, una reforma legal, una nueva regulación, que está en el simple tintero.
¿En que nos hemos equivocado con nuestras instituciones jurídicas?, ¿Por qué priorizamos los derechos de las abejas y de las pensiones caninas, sobre los derechos de la vida, libertad e igualdad de miles o millones de seres humanos?, ¿dónde está el error?, de las pensiones caninas a los derechos de las abejas, deberíamos de dejar de jugar con el derecho.
(Web: parmenasradio.org)