Silvino Vergara Nava
“La burocracia en los países latinos
parece que se ha establecido para
vejar al público”.
Pio Baroja
(1872-1956)
En un estudio que realizó recientemente COPARMEX puso a la luz pública el tiempo que se requiere invertir en trámites administrativos ante las diversas dependencias públicas por parte de las empresas, ya sean trámites federales, estatales o municipales y, dentro de esos datos resultó que una empresa pequeña invierte al mes 76 horas promedio en ese tipo de gestiones administrativas, cumplimiento de obligaciones, presentación de documentos, avisos, informes, solventación de requerimientos, etc., que finalmente ese tiempo, alguien lo debe de absorber y, quien lo absorbe, son los propios consumidores, es decir, finalmente, el costo de tantas horas en labores y gestiones administrativas se pagan en el servicio o en el bien que se adquiere por los consumidores a las empresas.
Uno de los indicadores más claros en una nación respecto a su crecimiento económico y capacidad para hacer empresas y sobre todo fomentar el empleo, es el que corresponde a qué tantas gestiones administrativas se deben de llevar a cabo por parte de los ciudadanos. Así, entre mayor sea la complejidad para realizar trámites ante las autoridades, es una muestra de torpeza gubernamental que afecta considerablemente en el rendimiento de las empresas, pero no nada más en eso, sino en la permanencia de las mismas dentro de la economía formal, porque no van a desaparecer, lo que va a suceder es que simplemente se pasaran a engrosar el amplio mundo de la economía informal.
Por esa problemática que es permanente en los países particularmente de los anteriormente denominados: “del tercer mundo”, ahora: “en vías de desarrollo”, resulta siempre el discurso político en campaña, y particularmente, cuando están entrando nuevas autoridades, sean federales, estatales o municipales, que ahora si habrá menos trámites administrativos, menos procedimientos estériles en las oficinas gubernamentales y efectivamente, muchas de las ocasiones lo cumplen.
Entonces, lo que sucede, es que pasa una tragedia, un incendio, un terremoto que afecta a la población y de inmediato se multiplican los tramites para expedir permisos de funcionamiento, de actividades o de lo que sea, que es la única reacción de las instancias gubernamentales para justificar que eso ya no volverá a suceder, es decir, como para acreditar que están haciendo algo para evitar que esos daños o estos sucesos, accidentados y muertos ya no sucederá más.
Y cabe aclarar que, para imponer más trabas burocráticas, más permisos, regulaciones, no importa que los gobiernos, sus titulares, provengan de partidos políticos de izquierda o derecha, en esta problemática todos actúan igual, es más, hasta podría decirse que, si son de derecha e incluso, que provienen esos titulares de los gobiernos del sector empresarial, resulta que son más rigoristas y quisquillosos en esos trámites y regulaciones, aunque pareciera lo contrario por paradójico que sea pero, así es.
También hay que decirlo que, muy ocasionalmente aparece por allí alguna oficina de la administración pública federa, estatal o municipal que mejora los procesos, que los hace más ágiles, pero esto es esporádico y a cuenta gotas, no se institucionaliza para seguir así, sino que depende de ese titular o de ese equipo, no de algo permanente, mucho menos de la organización.
Actualmente, con el denominado: “Plan México”, que se implementó por el gobierno federal con el ánimo de aumentar la productividad en el país y el empleo, resulta que se publicó el cuatro de mayo de 2026, en el diario oficial de la federación, una serie de lineamientos para establecer la denominada ventanilla única para los procedimientos de importación y exportación, ya que estos importadores y exportadores tenían que ir a tocar puerta a varias dependencias gubernamentales para realizar una simple importación o exportación, ahora con esa regulación, esperemos que las cosas se modifiquen, pero no simplemente por está ocasión, y ya después, se regresa a la complejidad burocrática.
El día 16 de julio de 2025, se publicó en el diario oficial de la federación, la ley para eliminar trámites burocráticos en México, que proviene de una reforma constitucional publicada en el diario oficial de la federación el día 31 de octubre de 2024, en donde se pretende combatir desde la propia Constitución este mal de las cargas administrativas burocráticas en el artículo 25 de la Constitución.
Desafortunadamente en esta ley, como lo establece el mismo artículo 1 de ese ordenamiento legal, resulta que no comprende el ámbito de las contribuciones, con lo cual no hay mas que decir que: “el gozo se fue al pozo”, pues de nada sirve tanta reforma constitucional, la creación de una ley para acabar con los trámites burocráticos, si es que de plano, no entra la materia que más complicaciones les dan a los particulares, pero sobre todo que más quejas existen de atenciones inadecuadas, de citas canceladas por su propio sistema, de torpeza en los tramites burocráticos, y sobre todo, últimamente de corrupción, por lo cual, desafortunadamente, sino se deja participar en esa ley al Servicio de Administración Tributaria o la Agencia Nacional de Aduanas de México, y los demás organismos fiscales, esto quedará, como muchas cosas más, en el simple tintero, en simples buenas intenciones, y ya a estas alturas, habrá que esperar al sexenio que viene.
(Web: parmenasradio.org)