Silvino Vergara Nava
“La educación es la llave maestra
que abre las puertas del mundo.”
William Shakespeare
A propósito del día del maestro, vale la pena considerar que en estos últimos tiempos en el sistema educativo oficial de nuestra nación se ha inculcado mucho el cobijo a los alumnos, que ha sido la mejor justificación para relajar el nivel educativo en las primarias y secundarias.
Tiempo atrás a que se nos presentara el desastroso Covid-19, en el año de 2020, se había generado un ambiente de relajamiento en el sistema educativo, no hay que imponer tanta tarea a los alumnos, no hay que castigarlos severamente, etc., pero después del Covid-19, se volvió una medida sumamente exagerada el relajamiento al que se llegó.
Hay que recordar que en los dos ciclos escolares de 2020 a 2021 y 2021 a 2022, se estableció por disposición oficial, que no se podía reprobar a los alumnos de las escuelas tanto primaria y secundaria, atendiendo a la problemática que se creó por la pandemia, lo que puede ser entendible, debido a las condiciones que se generaron para impartir las clases, acudir a ellas por medios electrónicos, la falta de equipos en las casas para tomar clases, la falta de Internet, el costo de la energía eléctrica, la ausencia de preparación para tomar clases a distancia, etc. es razonable, que no se implementarán medidas de exigencia educativa.
Ya previamente a esa pandemia, se había formado un ambiente generalizado en no presionar a los alumnos de más, pues oscilábamos entre que era necesario no presionar y por otro lado, para justificar que se estaba haciendo algo en las escuelas, se imponía en la educación primaria particularmente, una gran cantidad de tarea y labores, como para justificar que se estaba mejorando la educación, sin embargo, se ha llegado al extremo opuesto, es decir en la total relajación, este ciclo escolar de 2026 es ese modelo de relajación con tanta suspensión de labores.
Basta con observar que por el día de la madre que fue domingo, el viernes previo o el lunes siguiente, entre festivales y tiempos muertos, prácticamente no hubo clases, ya en el caso del día del maestro fue el exceso, si bien era el día viernes, se suspendieron las clases desde el jueves, todo esto no es otra cosa más que influir en las escuelas, en la educación primaria y también en la secundaria, el que no resulta necesario esforzarse.
Lo que en el fondo, en la conciencia se enseña en la educación primaria y secundaria, además de las materias que corresponden, es sobre todo el esfuerzo diario y la disciplina de estar todos los días a la misma hora, con la misma rutina, en las labores escolares, esto inculca esa disciplina y cultura del esfuerzo diario y permanente de cada ser humano, que es lo que muchos países europeos han promovido en sus sistemas educativos a lo largo de su historia, como es el caso de Alemania, se infundió que se requiere, para que una nación salga adelante, de mujeres y hombres comprometidos con el esfuerzo.
Sin embargo, el esfuerzo representa trabajo, actividad, conciencia, compromiso, lo que se traduce en productividad, empleo, trabajo, es decir desde la escuela se están forjando a los próximos ciudadanos que harán productivo un país.
Pero, el problema en el que estamos atravesando es que, está sucediendo todo lo contrario, lejos de imprimir la cultura del esfuerzo en las escuelas primarias y secundarias, lo que está sucediendo es que con tanto día inhábil, con días de suspensión de labores por el clima, por los días festivos o por lo que sea, además de que se ha inculcado una política a los profesores de que no es recomendable la disciplina férrea, castigos ejemplares a los alumnos, etc., lo que provoca en la conciencia de los estudiantes de primaria y secundaria, primero una desorganización total, una falta de certidumbre en lo que pueda suceder, pero principalmente la suspensión de clases introduce sobre todo que no hay cultura del esfuerzo y la disciplina.
No acudir a clases con condiciones de clima adversos, acudir a clase continuamente sin suspensión de labores tan recurrentes, lo único que forja en los alumnos es que no resulta necesario el esfuerzo, la tarea de todos los días, la disciplina, entonces, ¿qué se está fomentando en los alumnos de la primaria y secundaria con este relajamiento escolar?
Ya pasaron los tiempos en que los profesores tenían el mando y el control total del salón, al grado de que los castigos eran ejemplares, arrojar el gís o el borrador, si bien no era nada apropiado, por lo menos, era para los alumnos estar atentos y siempre despiertos.
Ahora, resulta lo contrario en las escuelas, lo que se fomenta con este relajamiento es olvidarnos del esfuerzo y la disciplina, sustituirla por el consumo, y a esto ha caído el sistema educativo desafortunadamente, lejos de educar a futuros hombres y mujeres que vivan con la conciencia del esfuerzo y la disciplina, en la actualidad lo que sucede es que se fomenta el consumo, y es que en el mundo actual, lo que se requiere ante la población por las instituciones estatales, es que más que contar con empleos, necesita el sistema a consumidores, y pareciera que en el ambiente escolar lo que se fomenta es la relajación y producir consumidores.
(Web: parmenasradio.org)