Silvino Vergara Nava
“El fútbol es demasiado
hermoso para jugarlo mal.”
Ángel Cappa
Estamos iniciando 2026, y como siempre es costumbre al inicio de cada año, se reparte por todos lados felicitaciones, buenos deseos, bendiciones, en resumen, se desea lo mejor, pero lo cierto es que, el horizonte no está para eso, no se ve nada prometedor para el año de 2026, vaya ni el mundial se ve con buenos ojos para obtener un buen papel por la selección nacional, eso del anhelado quinto partido pudiera ser hasta allí, si es que un golpe de suerte y un buen arbitraje nos da “una ayudadita” que representaría para la FIFA jugosas ganancias. Ya se encargaran algunos de los medios de comunicación de hacer mención del “gran papel” de México en el mundial, para no caer en el ridículo, lo que siempre ha sido nuestra historia futbolera, pero ahora en la peor crisis, con el exceso de extranjeros en la liga, sin descenso y ascenso, la multipropiedad maquillada, las empresas de apuestas metidas en el negocio del fútbol, etc.
En el ámbito internacional no se ve para cuando se finalice la guerra en Europa, entre Rusia y Ucrania, el presidente del primero pretende recuperar los territorios y la fuerza de lo que fue la URSS, y el segundo, anda viajando por todo el mundo pidiendo ayuda tras los bombardeos rusos que afortunadamente, pero de forma paradójica, matan a menos personas que los crímenes diarios en muchas naciones en las que no hay una guerra declarada.
Con los vecinos del norte, se depende de las ocurrencias de su presidente, que en el fondo está claro, se pretende con sus políticas públicas, recuperar el protagonismo que ha tenido esa nación en el mundo, por ello es que, no es sorpresa muchas de las cosas que se están dando en el medio oriente o en Sudamérica, en donde ya se ve la mano yanqui por todas partes, salvo Nicaragua y Cuba, que pareciera que hay un interés en que queden como la vitrina de lo que no se debe hacer, de lo que no es el capitalismo, de cómo es que existe otra opción, pero nada apropiada para el ciudadano de a pie.
En realidad en Estados Unidos de América, se está viviendo una encarnizada batalla entre el pensamiento del capitalismo clásico, con el actual capitalismo de las plataformas, el tecno- capitalismo, el capitalismo de la vigilancia, que cada día toma mas fuerza pero que hoy no habita en la casa blanca.
Ya el caso de Venezuela, era cuestión de días, esa nación que algún día fue la de mayor capacidad económica en esta región, se requiere recuperar dentro de la economía mundial de quien la gobierno desde 2013, que no fue un líder de izquierda, simplemente fue un opositor de la derecha, que es muy distinto a tener convicciones de izquierda, pues para ello se requiere de mayor racionalidad, capacidad, conocimiento, pero sobre esta distinción desafortunadamente, muchos caemos en el error de considerar que, simplemente por ser de oposición de la derecha, ya es de izquierda y eso no es así.
En México, ya se pasó la oportunidad del denominado nearshoring, que en un momento se pensó que iba a convertirse en la panacea, la solución económica de nuestra nación, pero esto fue una simple ilusión óptica, pues ahora con la necesidad de recaudación por el expendió de las pensiones, por el gasto corriente con que cuenta el Estado, tenemos un problema muy grave de la necesidad de una mayor recaudación de impuestos, la respuesta es una serie de reformas legales que están exprimiendo a la micro-economía, a la mediana y pequeña empresa, la que normalmente cuenta con la gran masa de empleos, pero esto ya no es así, basta con recordar que la actividad económica del país se modifico tras el COVID-19, una gran parte de la economía se subió a las redes sociales, a los medios electrónicos, y por ende, esto ha modificado la comercialización de los productos y servicios, de paso a perjudicado a la mano de obra, al empleo formal.
Si hablamos del empleo, las estadísticas son claras, según el INEGI, el 56% de los empleos actuales están en la informalidad, y hay entidades federativas como Oaxaca, Chiapas y Guerrero, que están por arriba del 70% de empleos informales, lo cual es excesivamente grave. Hay que hacer al respecto en las políticas públicas, pues no pueden generarse fuentes de empleo con la actual legislación administrativa y fiscal que, con el afán de una mayor recaudación están exprimiendo a la gallina de los huevos de oro.
Y si así seguimos, podemos mencionar el gran problema que existe con la inseguridad pública, pareciera que el gran esfuerzo de la federación y de algunas de las entidades federativas es improductivo, si es que no hay, entre otras cosas, una reforma en el campo municipal, ya se debe de tomar en serio a los ayuntamientos, que muchos hacen lo que quieren, que hay una ingobernabilidad ya sea porque son muy pequeños o bien, porque son muy grandes, en ambos casos resultan ingobernables, ya de los otros problemas mejor ni hablar, pero pareciera que el primer paso para salir adelante es necesario sacudirnos nosotros, los simples ciudadanos de a pie; la indiferencia, ese debería ser el primer paso para un feliz año 2026.
(Web: parmenasradio.org)