Silvino Vergara Nava
“Para convertirse en consumidor
es necesario un nivel de constante
vigilancia y de esfuerzo que apenas deja
tiempo para las actividades
requeridas para ser un ciudadano.
” Zygmunt Bauman
Es inminente que se reduzca la jornada laboral a 40 horas a la semana en México, pareciera que solamente es cuestión de tiempo y que la parte patronal disminuya su resistencia como para que inmediatamente se implemente y las consecuencias sean catastróficas para el empresariado de a pie, es decir, la pequeña y la microempresa, que la tendencia sea su desaparición paulatina, pero antes de ello, un periodo de transición en el que, el patrón se convertirá en un delincuente más de este deteriorado sistema jurídico mexicano.
Es inminente la reducción de las horas laborales en la semana porque es una presión mundial, por lo menos, de los países del mundo occidental la reducción de las horas de trabajo a 40 horas, que es el promedio de muchos países, con diversos formatos de flexibilidad, pero que la regla general sean esas 40 horas.
Se trata de una presión internacional esa regulación, en primer termino, porque la permisión de las 48 horas por ley a la semana laborales es una ventaja competitiva, por ejemplo de México con Estados Unidos y Canadá, que son los socios comerciales, por lo cual, de modificarse el tratado actual de libre comercio, así como en el pasado, una de las condicionantes para México fue desaparecer las outsourcing, en esta ocasión, sería una de las condicionantes la reducción de las horas semanales laborales a 40 horas.
Pero, la justificación o las razones de esta exigencia mundial de la reducción de las horas semanales laborales, no es lo que se ve en los medios de comunicación y en las redes sociales, a saber; mayor esparcimiento a los trabajadores, mejorar su salud física y mental, disminuir el estrés, aumentar y mejorar la convivencia familiar, etc., la realidad es otra, más utilitarista, más económica y menos romántica, que consiste en primer lugar, en que existe en el mundo una gran capacidad de producción de mercancías que están disponibles en el mercado, pero de lo que se carece a ese ritmo de producción, son los consumidores, por ende, se requiere producir más consumidores y es bien sabido que a mayor tiempo libre mayor tiempo de consumo, esto es una realidad, por eso es que, por ejemplo, el cambio de horario en muchos países, fue para que la gente saliera temprano de sus centros de trabajo, con luz natural a consumir, ya lo ha dicho alguna vez Bill Gates, que solamente hay dos verbos en que se desarrolla la vida de los seres humanos en la actualidad; “producir”, cuando se trabaja o bien, “consumir”, cuando se está en el tiempo libre, por eso es que hay que dar mayor tiempo libre a las personas, para inventar más consumidores artificiales, como con las pensiones que otorgan los gobiernos por cualquier razón a sus ciudadanos, pues es otra forma de inventar consumidores.
Otra de las razones de la reducción de horas laborales semanales es la existencia de la inteligencia artificial, que, si bien recientemente la han puesto al alcance de todos, lo cierto es que aun no se conoce por la mayoría de la población el potencial de la misma, por ello es que, se requiere que se haga uso de esta, por eso la han puesto al acceso gratuito de todos, para generar la necesidad y con ello depender posteriormente de ella al grado de tener que consumirla y por supuesto pagarla.
Cuando se llegue a analizar por el pequeño empresariado, lo que se puede hacer con la inteligencia artificial, se constatará que ya no necesita a tanta persona “humana”, en sus negocios, oficinas, talleres, etc., por lo cual, esta medida de la reducción de las semanas laborales será una forma de consumir esa tecnología, desde luego las otras razones del consumo de esta tecnología es que la capacitación a los empleados es muy cara y complicada, el problema alto que hay en la rotación de empleados, el exceso de problemas que hay con los empleados en la actualidad con su rendimiento por sus vidas familiares y sociales, la poca capacitación que se les ha forjado en escuelas y universidades, que repercute en el rendimiento de estos en el trabajo, lo cual no sucede con la inteligencia artificial, por eso es que están presionando a que se consuma esta por necesidad y la forma de generar la necesidad es en parte, la disminución de las horas laborales a la semana permitidas en la ley.
Pero, en tanto se da este mundo ideal de la inteligencia artificial y crear más consumidores artificiales, lo cierto es que, será imposible en muchos negocios, tiendas, oficinas, talleres, fábricas reducir el horario de trabajo, habrá un espacio de tiempo muy prolongado en que seguirán las cosas igual a pesar de las disposiciones legales, si bien, en algunos centros de trabajo se provocarán problemas laborales, despidos, etc., en otros habrá entendimiento y no pasará a mayores, sin embargo en ambos escenarios el empleador, es decir, el patrón, se convertirá en un infractor de la ley y como estamos acostumbrados en nuestra pobre legislación, no faltará que cuando se legisle esta reducción de horas de trabajo semanal, se establezca un delito especial nuevo en que se sancione con cárcel a los patrones que recurrentemente implementen la jornadas laboral en 48 horas, por ello es que, los patrones o empleadores de simples ciudadanos de a pie, pasaran por razones económicas, por conveniencias internacionales de un simple ciudadano a un delincuente, por el bienestar no de los empleados, sino de la economía mundial que se llama: “capitalismo tecnológico”. (Web: parmenasradio.org)