Silvino Vergara Nava
“Nadie es justo de grado,
sino por fuerza y hallándose persuadido
de que la justicia no es buena para
él personalmente; puesto que, en
cuanto uno cree que va a poder
cometer una injusticia, la comete.
Y esto porque todo hombre cree
que resulta mucho más ventajosa
personalmente la injusticia que la justicia”.
Platón (427–347 a. C)
Esta leyenda escrita por Platón nos muestra hasta que grado podemos ser tan virtuosos para resistir la tentación de hacer el mal, como es matar, robar, defraudar, violar, o cometer una injusticia contra otro; ¿si pudiera hacerse el mal, sin ser descubierto se haría?.
La leyenda narra la historia de un pastor que descubre en su caminar a un muerto que en su mano cuenta con un anillo, él se lo quita, y luego descubre que el anillo es mágico, pues frotándolo se hace la persona que lo porta invisible, por tanto puede hacer y deshacer sin ser descubierto, resulta que con ese poder acaba cometiendo varias fechorías al grado de que mata al rey, seduce a la reina, se casa con ella, y se queda con el reinado, todo con la maldad de hacer las cosas sin que pueda ser descubierto.
Atendiendo a esa leyenda, se hace el cuestionamiento de que, si las personas son buenas y se comportan correctamente, no es por convicción, sino por la amenaza de ser descubierto, ya que en tanto no sea descubierto, la tendencia natural es la maldad en el ser humano.
Así, con esta leyenda mucho de lo que hoy observamos en el derecho que nos regula está funcionando de esa manera, particularmente, las sanciones penales, porque resulta que en el mundo occidental, se establece y legislan sanciones sumamente elevadas, por ejemplo castigos de más de cien años de cárcel, o multas en el ámbito de la administración pública, sumamente elevadas, como es el caso de la ley denominada anti-lavado, que en ella las sanciones por no presentar un aviso mensual ante la autoridad es de aproximadamente un millón de pesos, a este tipo de regulaciones tan exageradas en el ámbito penal, se le denomina como derecho penal simbólico, porque las sanciones son muy elevadas y regularmente no se aplican.
Entonces, lo que se requiere es que esas sanciones sean conocidas por la población para que, con la amenaza de ser descubiertas esas faltas o esos delitos entonces no se cometan, por eso es que se requiere que las leyes se publiciten, además de brindar seguridad jurídica, para que sean de todos conocidas, sobre todo para que la gente tenga conocimiento de que existe una sanción por cometer alguna falta o delito.
Hay que recordar que en el mundo pre-moderno, era los domingos cuando se hacía del conocimiento de las personas en la plaza pública de las disposiciones legales vigentes, en las colonias españolas en lo que ahora les llamamos el zócalo, es en donde una persona a toda su capacidad en el uso de la voz, leía las ordenanzas de esa semana dictadas por los ayuntamientos, esto considerando adicionalmente que era muy poca la gente que sabía leer y escribir, pero escuchando por lo menos, se daban idea de esas regulaciones.
En la actualidad, son los medios de comunicación los que resultan de utilidad para que las personas tengan conocimiento de las regulaciones que se van imponiendo, ya que la generalidad de la población no está leyendo el diario oficial de la federación, sino que se entera de las nuevas leyes, de las reformas, por los propios medios de comunicación que le brindan la información, muchas de las veces a medias, pero les permite conocer de oídas los castigos y penas que pueden existir.
Pero, si resulta que no obstante que se encuentra la ley vigente, en tanto no seamos descubiertos, en tanto no seamos observados por la autoridad competente, regularmente no cumplimos con la ley, lo cual se presenta mucho en los países de América latina, quizá la respuesta sea más que nada cultural, pues hemos estado desde la colonia a estar sometidos, y en los países ya independizados no ha cambiado la situación, las democracias son figurativas y las mejores decisiones se toman de forma técnica y no por la vía de la democracia.
Incluso, se ha considerado por muchos estudiosos del tema, economistas, historiadores, filósofos, juristas, etc., que el incumplimiento de la ley es el principal factor de que nuestros países de la región de América no crecemos, en tanto no seamos descubiertos, por ello pareciera que por lo menos en América latina cada miembro de la población tiene su anillo de Giges.
(Web: parmenasradio.org)