Hace 25 años el mundo se lo llevo: “La China”

Silvino Vergara Nava

«Nike no gana haciendo zapatos.

Gana al no hacerlos».

Parte I

Pocos recordamos que en este año de 2026, se cumplen dos aniversarios emblemáticos y que cambiaron la historia de la humanidad, particularmente se cumple 25 años de los actos terroristas en Nueva York, que modificó todos los sistemas jurídicos, elevó las medidas precautorias de las naciones ante sus ciudadanos, se modificaron todos los códigos penales del mundo occidental, unos por necesidad, otros por temeridad y otros más por simple conveniencia.

Es de todos conocido que los delitos de mayor impacto actualmente son el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo, los sistemas jurídicos del mundo occidental se movieron hacia una serie de principios de precaución ante las acciones de sus propios ciudadanos, aunque parezca paradójico el Estado protege a su población de su propia población, ya que cualquier sujeto puede ser el autor de actos de terrorismo, de financiamiento del mismo, en realidad, los sistemas jurídicos del mundo apostaron por la prevención, olvidándose de la buena fe del ciudadano, de la confianza del Estado a su población, eso nos dejó en los sistemas jurídicos hace 25 años esos actos de terrorismo.

La razón es sencilla, de las indagatorias e investigaciones policiales, se pudo percatar que estos secuestros de aviones y arrojarlos a las torres gemelas de Manhatan y al pentágono, se llevaron a cabo por ciudadanos comunes, eran estudiantes de universidades de Estados Unidos de América, y también, eran ciudadanos radicados en Europa occidental, que fueron los causantes de esas acciones desalmadas, no fueron veteranos de guerra, no fueron militares por años entrenados y, la consecuencia fue la vigilancia permanente por parte del Estado al ciudadano de a pie.

Pero, esto no es todo, también se cumplen 25 años este 2026 de aquel 11 de diciembre de 2001, que es la fecha en que se aceptó formalmente la adhesión de China a la Organización Mundial del Comercio (OMC) que es la organización que fue el resultado de lo que anteriormente era el GATT (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio) que existió desde 1947 a 1995, y que su antecedente fueron los acuerdos económicos en el balneario de Estados Unidos de América, Bretton Woods, para preparar económicamente al mundo una vez que finalizara la segunda guerra mundial.

Hay que recordar que formar parte de la OMC para las naciones es de suma trascendencia, ya que permite que sus mercados se abran al extranjero, se facilite el intercambio de mercancías, los acuerdos comerciales sean más dinámicos y seguros, por ello es que China desde que existía el GATT, estuvo intentando que fuera aceptada, lo cual lo logró hasta ese 11 de diciembre de 2001 con la OMC y resulta que a partir de esa fecha el mundo de la economía cambió, y más que eso el capitalismo se transformó a lo que hoy vivimos.

Y, existieron muchas repercusiones al respecto que no son nada más las que corresponden a la economía, pero todo partió de allí, ya que en ese tiempo lo único que podía ofrecer China, es lo que las empresas transnacionales, los monopolios están urgidos buscando, naciones en donde los impuestos sean sumamente bajos, es decir un derecho fiscal amigable.

Además, que las cargas laborales sean sumamente flexibles, es decir un derecho laboral dócil y finalmente, en donde no existan regulaciones y medidas de control sobre el tratamiento al medio ambiente, es decir un derecho ambiental ausente, y todo eso lo ofrecía China a las empresas del mundo occidental.

Con esa oferta jurídica y económica de China es que la industria mundial se fue instalando paulatinamente en ese país, todas las empresas de cualquier tipo de producto se fueron a colocar en esa nación, los salarios eran subsidiados, así como muchos insumos y sobre todo las instalaciones y la energía eléctrica, eso dio como resultado que en esa nación se ubicara en poco tiempo toda la producción mundial.

La respuesta a esa bonanza en la producción de las mercancías en China fue el crecimiento económico explosivo de China, El PIB se multiplicó por once en las dos décadas posteriores a su adhesión, se convirtió en la segunda economía del mundo, se redujo la pobreza,  del 67% en 1990 a menos del 1% hacia 2015, bajó su arancel del 15.3% en 2001 hasta 7.4%, se ubicó en el liderazgo comercial y en 2009 se posicionó como el mayor exportador de bienes del planeta.

El problema fue las consecuencias de China para el mundo, es decir, lo que sucedió en las otras naciones al estar aglutinada la producción en ese país, como fue el abaratamiento de productos, lo cual ocasionó lo que vivimos actualmente el exceso de consumo, nunca antes la humanidad había consumido tanto, como en estos tiempos, somos altamente consumistas y de paso con ello, altamente contaminantes del planeta.

Eso no es todo, si toda la operación productiva del mundo se fue a instalar a China, entonces, sucedió el denominado: «Shock Chino», que consistió en el cierre de fábricas y pérdida de empleos en sectores industriales tradicionales del mundo occidental, eso trajo como consecuencia el desempleo en muchas naciones, entre ellas Estados Unidos de América, y dicho sea de paso, América latina. En nuestra nación, basta con cerciorarse que las maquiladoras que se habían instalado en la década de los noventa en muchas poblaciones medianas y pequeñas de México, particularmente maquiladoras en el ramo textil, paulatinamente se fueron trasladando a China, la respuesta es obvia, el desempleo ante los miles de empleados que tenía ese sector, que no fue solamente ese efecto en América, a Europa le sucedió lo mismo, se cundió de ciudades vacías de empresas, fábricas y talleres, los obreros se quedaron sin empleo, la reacción de los gobiernos europeos fue incrementar los derechos sociales como un bálsamo ante el desempleo, es decir implementar pensiones por desempleo, pero, eso no fue todo.

(Web: parmenasradio.org)

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