Silvino Vergara Nava
“Cada vez es más irreal el supuesto
de que vivimos en un mundo calculable,
previsible y obediente…
tendremos que acostumbrarnos
a vivir y gobernar un mundo en el
que hay muchas cosas que
desconocemos, en el que las decisiones
son arriesgadas y la información incompleta.”
Daniel Innerarity
Con las noticias que se han suscitado en los últimos días del mes de abril y primeros días de mayo de 2026 en México, respecto a los pedimentos de extradición por un juzgado de Estados Unidos de América de gobernantes estatales y municipales de Sinaloa, México, pone al ciudadano de a pie en predicamento, pues es un suceso que no había sucedido en la historia reciente de México, pero que nos deja muy alejados de la información más apropiada al respecto.
Las preguntas saltan y son muchas para todos los que nos enteramos de aquella noticia, sobre todo los que estamos fuera de la política y que vemos a los políticos muy alejados de nuestra realidad, preguntas como: ¿Cual será el siguiente paso sobre esa extradición?, ¿cual será la consecuencia económica para México sobre toda esta serie de medidas entre políticas y jurídicas?, ¿qué sucederá con las exportaciones mexicanas?, ¿qué sucederá con la necesidad mexicana de las importaciones de productos y mercancías provenientes de norteamericanas?
Y otras más, como lo más grave para el ciudadano de a pie: ¿Qué sucederá con los envíos de dinero de Estados Unidos de América a México?, ¿qué sucederá con los mexicanos residentes en Estados Unidos de América?, ¿qué sucederá con las visas de trabajo, de estudiantes y hasta de simples turistas para los mexicanos expedidos por el gobierno de Estados Unidos de América?
Todas esas preguntas y muchas mas, que ponen en tela de juicio lo que está sucediendo en esta relación, cada vez más tensa entre los gobiernos de México y Estados Unidos de América, y es bueno aclarar que es entre los gobiernos de estos dos países, porque entre las empresas que tienen relaciones comerciales las cosas siguen igual que siempre, lo mismo sucede con los ciudadanos de a pie, tanto los del vecino del norte, como con los nacionales mexicanos.
Es más, a sabiendas que resultan necesarios los mexicanos para muchas actividades de ese país, y no necesariamente de mexicanos que se encuentren residiendo allá, sino los mexicanos residentes en nuestro territorio nacional, que son empleados de empresas norteamericanas, que tienen negocios en aquel país, que cuentan con actividad económica que depende del país del norte, etc., la preocupación es que esta situación de la extradición de esos funcionarios públicos, entre que si se ejecutará y que mejor se investigará por el gobierno mexicano, es que escale a alturas que puedan desestabilizar la economía entre ambas naciones, que ese es el problema principal para millones de mexicanos que no están inmiscuidos en las cuestiones gubernamentales, y mucho menos sobre el crimen organizado.
No hay que perder de vista que la economía mexicana circula y depende de Estados Unidos de América, tanto nuestro principal cliente, como nuestro principal proveedor, y no nada mas de insumos, sino de remesas, pues cada día es mayor el número de mexicanos que salen a ese país a probar suerte, a buscar lo que aquí no encuentran, por ello es que la tensión con el gobierno del vecino del norte no es cualquier cosa.
Hay que recordar que en estos tiempos, de forma paralela está en periodo de debate y discusión, la negociación del tratado de libre comercio entre México y Estados Unidos de América, si es que se renueva, si es que se hace uno nuevo, si es que se finaliza, etc. porque, es necesario aclarar que de las noticias cotidianas, se desprende que los canadienses están separados o distanciados de esas negociaciones.
Por lo pronto, si la negociación es solamente entre México y Estados Unidos de América, el efecto de todo este problema de la extradición y la reacción de los gobernantes mexicanos sobre esta situación, en la posición en la negociación que tome México en el tratado de libre comercio puede ser de inferioridad o subordinación, sobre todo porque con estas noticias de la extradición, no se encontrarán en condiciones de igualdad, que desde luego nunca ha existido, pero en este momento en particular, puede servir como una forma de poner más presión por parte de Estados Unidos de América con los negociadores mexicanos.
Para quienes ven muy alejada está situación de dependencia con el país del norte, basta con cerciorarse de todas las leyes que se modificaron a partir de que entró en vigor el tratado de libre comercio en 2020, inmediatamente se reformaron en México muchas leyes, entre laborales, fiscales, administrativas, para adecuarse a dicho tratado.
El efecto principal para el ciudadano de a pie con esta extradición, los que estamos alejados de las decisiones y personajes gubernamentales, es la reacción de la economía, no en este momento, sino entre otras cosas, con el futuro contenido que tendrá ese tratado de libre comercio, si es que no se finaliza, esto es sus implicaciones para la economía nacional, los compromisos jurídicos que se desprenden del mismo, las reformas que deberán de suscitarse en México para cumplir con él y depender aun más de la economía norteamericana.
(Web: parmenasradio.org)