México reprobado: informalidad laboral 55.4%

Silvino Vergara Nava

“Nos encaminamos hacia una sociedad

en la que cada vez habrá menos trabajo.”

Byung Chul Han

En las últimas estadísticas nacionales se nos ha informado sobre el aumento de la contratación laboral vía la informalidad, esto es que en donde se están generando las fuentes de empleo es en el mercado y la economía subterránea, lo cual no es otra cosa más que el fracaso rotundo en México de las políticas públicas para fomentar la inversión y el empleo, desde luego, si es que existen esas políticas públicas, pues con estos resultados pareciera que lo que prevalece son simples ocurrencias políticas.

Si es que encontramos que entidades federativas como son el caso de Chiapas, Oaxaca y Guerrero que cuentan con la tasa superior al 70% de informalidad laboral, evidentemente que en México estamos reprobados, en principio con el sistema tributario, este en pocas palabras no sirve, se trata de una colección de facultades y atribuciones de las autoridades fiscales para hacer lo que les plazca ante los gobernados como contribuyentes, sobre todo ahora con la vigencia de las reformas para 2026 al código fiscal de la federación y a la ley de amparo, por lo cual, el mejor medio de defensa y el mejor juicio de amparo para los gobernados, ya no es acudir a los medios de defensa ordinarios, sino es vivir de la economía informal, en resumen, algo está sucediendo mal.

El problema es que la invitación a la economía informal no es nada más el pésimo sistema tributario, atiborrado de facultades discrecionales de las autoridades para que se pueda expandir la corrupción a más no poder, es claro y contundente que la experiencia dicta que entre más facultades discrecionales se le dota a las autoridades hacendarias, hay más corrupción, esto es regla general.

Ante esa realidad, para la gran mayoría de los ciudadanos no hay otra alternativa más que la vía de la economía informal, no puede subsistir con tantas cargas y obligaciones impositivas, por el contrario, la legislación fiscal e incluso, la que combate aparentemente el lavado de dinero, se convierte en un arma política contra los adversarios de los políticos de ocasión.

El resultado está claro, contar con entidades federativas que superan el 70% de los empleados en la economía informal, es la mejor muestra del porque de la violencia que se comete en el país, particularmente, en la mejor medida para sostener que estamos ante la presencia de una cadena de violencia generalizada, la inseguridad pública a todo galope no se resuelve con más policías, con más vigilancia, cámaras de video en las calles, sino que se resuelve con mayor seguridad jurídica en la economía, en los negocios, particularmente, en los tribunales.

Al respecto de los tribunales y de la administración de justicia: ¿qué puede considerar cualquier contribuyente de a pie respecto a la administración de justicia en donde se despide a la mitad de la plantilla que resuelve las controversias para sustituirlos por personal con inexperiencia y posiblemente, con muy pocos conocimientos? Evidentemente que, esto abona a la economía informal, en ella se respetan más los negocios, los pactos y las negociaciones que dentro de un sistema formal en donde los contribuyentes son perseguidos por el fisco, por el IMSS, por el INFONAVIT, y hasta por sus propios bancos, pues ahora las instituciones bancarias hacen el papel de inspectores de los fondos e inversiones de los particulares, a ese grado hemos llegado, en donde las instituciones bancarias realizan revisiones a los particulares, visitas de inspección, elaboran cuestionarios para invitarlos a salir del sistema financiero y pasar a formar parte y ensanchar la economía informal, hasta en esas políticas implementadas a los bancos promueven a la economía informal.

El problema de esa economía informal que no solamente consiste en vender y comprar productos sin pago de impuestos, sino que esta muy cerca de otras actividades  ilícitas, que acaban en la comisión de delitos de los que ahora se denominan de alto impacto, allí tenemos desde los secuestros hasta otra serie de delitos que se incrementan debido a que existe una línea muy delgada entre la economía informal sin el pago de impuestos y caer en esas actividades delictivas.

Pero, la impotencia de las políticas públicas y de las medidas gubernamentales apuestan por informar con toda la parafernalia, la implementación de más patrullas, mas policías, que el ejercito se encargue de la seguridad pública, lo cual es un verdadero fracaso, o bien, que se establezcan más candados para el control del dinero que solamente va dirigido y afecta al ciudadano común, que no alcanza al crimen organizado, que todo este cóctel hace que solamente se provoque un clima de mayor violencia.

No es nada extraño con esta serie de disparates jurídicos que nos encontremos con que, en las ultimas noticias se ha indicado que hay una baja del número de patrones inscritos en el IMSS, que no crece la inversión extranjera, que hay una fuga considerable de dinero del país, o bien, que hay más cobro de piso en donde anteriormente no existía, todas esas noticias van en el mismo sentido, no debería de extrañarnos que noticias en economía el resultado es cero y noticias de crimen organizado estemos hasta el tope de ellas.

Es bien sabido que la inseguridad pública, que el crimen organizado, no se combate con más legislación penal, eso se combate con seguridad jurídica, para tener certidumbre en las instituciones del Estado, para poder gozar de la libertad que permite la ley, para limitar la función del poder del Estado, pero si la legislación solamente abona en más represión al ciudadano de a pie, entonces, no hay mucha escapatoria, el resultado contundente es un México reprobado.

(Web: parmenasradio.org)

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