¿Por qué están perdiendo las izquierdas?

Silvino Vergara Nava

“La pretensión de representar

el bien conduce con frecuencia

 a nuevas formas de autoritarismo.”

Gabriel Zagrebelsky

No es noticia que en los últimos días del año de 2025, se observe como se están cambiando las posiciones políticas en el mundo occidental, pues en Europa, ha sido un año en que las izquierdas están perdiendo terreno y los partidos políticos de derecha están ganando las elecciones, sin embargo, esto no es solamente en Europa, sino que se presenta este fenómeno también en América latina, los papeles se están modificando tan rápido que, las victorias de hace algún tiempo de partidos y candidatos de izquierda, se han convertido en derrotas continuas.

Antes de proponer una respuesta sobre la pregunta: ¿Por qué están perdiendo las izquierdas?, valdría la pena recordar que se entiende por políticas públicas de izquierda y las de derecha, ya que se trata de dos formas de asumir esas políticas públicas en las naciones.

En principio, son de izquierda, las que apelan a proteger derechos de igualdad en la población, y son de derecha, las que pretenden proteger derechos de libertad, sin embargo, esto se ha ido transformando paulatinamente, y desde luego, que muchas de las ocasiones pareciera que se trata de los mismas políticas públicas, tanto las de izquierda como las de derecha, y esto es lo que ha ocasionado es que, los propios votantes se confundan ante las elecciones, entonces, esas posturas queden en segundo término, y se elija por el carisma propio del candidato o candidata de ocasión.

Pero, ante esta pregunta respecto a ¿por qué están perdiendo las izquierdas en 2025 en el mundo occidental, tanto en Europa como en América Latina?, la respuesta es que hay una crisis severa de las izquierdas a partir de la caída del muro de Berlín y de la desintegración de la URSS, ya que la bandera de esos tiempos de las izquierdas eran esas emblemáticas imágenes, que se perdieron por que resulta que no es nada fácil hacer políticas públicas de izquierda, ya que hasta los propios participes de ese pensamiento, confunden el concepto de igualdad, entre la igualdad simple y la igualdad jurídica, esto obliga a que se deba de entender perfectamente esa distinción, porque de lo contrario se abandonan las posturas de izquierda y por ende, se aplican políticas públicas de represión y anti-democráticas, no hacen, ni forman escuela, se convierten en grupos muy cerrados en el poder, como las mismas derechas, y acaban con cualquier pretensión de un mundo más justo e igualitario.

La igualdad simple o también llamado igualitarismo, es tratar a todos por igual, con la misma serie de obligaciones y derechos, lo que provoca entonces acciones evidentes de injusticia ante la población, descrédito de esas acciones y con ello de rechazo a estos gobernantes, pues no se aplica una igualdad más compleja que sería, para un Estado de derecho, una igualdad jurídica, en donde se trate igual a los iguales y desigual a los desiguales, por ello es que, ante esa falta de distinción, muchos políticos que se hacen pasar por asumir una postura de izquierda en realidad no es así, caen en el simple igualitarismo, y esto a largo o mediano plazo, es la semilla de las derrotas de las izquierdas, que se vuelven hasta más represoras y arbitrarias, así, prefieren mantenerse permanentemente en el poder con elecciones amañadas y sin acciones apropiadas en beneficio de la población, en resumen; matan la democracia y desde luego, al Estado de derecho.

Lo cierto es que no es nada fácil implementar una postura de izquierda, sobre todo en el ámbito económico es aún más complejo, ya se ha visto que generalmente, sin una apropiada política económica acaban con los recursos de las naciones, despilfarran el dinero del Estado repartiéndolo a la población más pobre, pero para que siga pobre, y sobre todo dependiendo del propio gobierno, en la conciencia de estas políticas, se asume que esos recursos económicos es algo inagotable, sin considerar de donde se generan, sobre todo, sin cuidar a la “gallina de los huevos de oro”, es decir, al sector de la población que produce esa riqueza, que son los contribuyentes, particularmente, las empresas medianas y pequeñas, por lo cual, se les hace muy fácil disponer de esos recursos, estrangular a esos contribuyentes paulatinamente, aumentando sus obligaciones fiscales, hasta prácticamente extinguirlos o y mandarlos a la economía informal.

Pero, como ya no se genera riqueza para seguir haciendo dispendios con la población de escasos recursos, que vive con programas sociales, y que en algún tiempo, dependieron de asociaciones civiles, agrupaciones voluntarias de ciudadanos, es decir, que siempre han permanecido dependientes de terceros, entonces, empiezan a tomar medidas más arbitrarias, lejos de impulsar la economía nacional, sobre todo como política de izquierda incentivando a la pequeña y mediana empresa, es decir al más débil en la economía, como ya la devastaron, entonces, se siguen con las expropiaciones, devaluaciones, solicitar préstamos al extranjero, que estos desde luego, van siempre aparejados con condicionantes, como lo son el reparto de concesiones, reformas legales que solamente benefician a las súper empresas que para variar son extranjeras.

En pocas palabras, no entienden de economía, menos aun de derecho, la respuesta es que así como llegan al poder, así es como son derrotados, porque se insiste es más complejo asumir posturas de izquierda que de derecha, se necesita de personas más estudiadas y preparadas que la simple derecha, por ello es que, muchos de los que hoy observamos como opositores de la derecha en realidad, no pueden denominarse de izquierda, si se pueden denominar como “opositores de la derecha”, pero hasta allí, lo demás lo desconocen. Desafortunadamente, quienes integran las políticas públicas de derecha en las naciones del mundo occidental, no lo son, lo hacen por apariencia, por oportunismo o por moda, pero solamente se les puede denominar “opositores de derecha”, y hasta allí, esa es la esencia de la derrotas de las izquierda, que en realidad no es derrota de las izquierda, es simplemente derrota de: “la oposición a la derecha”.

(Web: parmenasradio.org

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