Reforma al Código Fiscal 2026: el Big Brother fiscal

-La felicidad de las pensiones, a costa de la libertad de los contribuyentes –

Silvino Vergara Nava

“Hoy en día, los detalles más insignificantes

 de nuestras vidas son registrados y

examinados como nunca antes,

y a menudo quienes son vigilados

 cooperan voluntariamente

 con los vigilantes.”

Zygmunt Bauman

Vigilancia Líquida

El personaje del big brother, en la novela emblemática: 1984, narra toda una forma de como se gobernaría en el futuro, y como sería el comportamiento de los gobernados en ese futuro, pues esa novela publicada en 1949 por George Orwell, ingles, cuyo nombre verdadero era: Eric Arthur Blair, y que falleció a los 46 años, hacía mención de lo que sucedería en ese año de 1984, la hiper-vigilancia sobre los gobernados, la restricción total de las libertades, pero que hoy lo estamos ya no nada mas viviendo, sino comprobando.

Así, dentro del denominado paquete económico para 2026, que fue presentado a altas horas de la noche del día 8 de septiembre de 2025 por la administración pública federal a la Cámara de Diputados, se encuentra una serie de propuestas de reformas al código fiscal de la federación, que como ha sucedido en los últimos años, lo que se pretende es aumentar las facultades de las autoridades ante los contribuyentes, disminuir los derechos de los gobernados, aumentar las infracciones y de paso, los delitos fiscales, que son reformas legales con características de un sistema gubernamental que se encuentra desesperado por recaudar a pesar de que: “se mate a la gallina de los huevos de oro”, que son las empresas mexicanas medianas, pequeñas y micro, que soportan una gran carga de la actividad económica del país, por lo menos, en tratándose de empleos formales, desde luego, también de los informales o semi-informales, porque a muchos de estos negocios nos les alcanza para absorber las grandes cargas tributarias por contar con empleados, pero que la tendencia recaudatoria, a pesar del cero crecimiento económico en 2025, es encontrar resquicios donde recaudar más contribuciones.

No obstante de esta realidad económica, resulta que se están implementando reformas en el referido código fiscal de la federación, (artículo 42) como la que corresponde a que se tenga la facultad por parte de la autoridad fiscal de que en las visitas domiciliarias y en las visitas de inspección se pueda, por parte de los visitadores, filmar y tomar grabaciones, audio y video, así como fotografías de los domicilios de los particulares, de los voces de quienes intervienen, es decir, no basta actualmente, con que se levante un acta circunstanciada, sino adicionalmente el uso de estas herramientas que contravienen los derechos de privacidad de los gobernados, y que dicho sea de paso, esas violaciones constitucionales ya resultan lo de menos, desde luego que, también implica que se ponga en riego la seguridad publica de estos contribuyentes, pues esos videos y grabaciones estarán circulando en un celular, hasta en las propias redes sociales, sin que se establezcan los mecanismo de resguardo y confidencialidad en la propia reforma.

Pero, eso no es todo, adicionalmente se pretende en esta reforma al código fiscal de la federación para 2026, que lo más probable es que se autorice por diputados sin leerla y senadores que menos aun leen, sobre todo por los días que tienen tan breves para autorizar la reforma, aumentar las causales para revocar certificados de sellos digitales por contar las sociedades con socios o personas que cuenten con un historial fiscal incorrecto, impedir que puedan abrir nuevas empresas, e incluso, la vigilancia total que establece el proyecto del articulo 30-b, para permitir que las autoridades fiscales de forma permanente y en tiempo real, puedan tener acceso a la información de los servicios digitales que proporcionan las empresas nacionales y extranjeras que prestan ese servicio en territorio nacional, con lo cual la vigilancia será de 24 horas, y de todo movimiento.

Estas reformas, no son otra cosa más que, una invitación a estimular la disminución, aun mayor, de la inversión extranjera y sobre todo, a los nacionales a ampliar la invitación a la economía informal, políticas recaudatorias absurdas, todo por pretender recaudar, por recaudar, cueste lo que cueste y, en la forma que sea, porque los compromisos con las pensiones se acumulan, y no hay dinero que alcance para esas pensiones que dan la felicidad al electorado y a los políticos su permanencia en el poder. Sin lugar a dudas, tenía razón George Orwell en la novela de 1984: “La humanidad debe elegir entre la libertad y la felicidad, y para la mayoría, la felicidad es mejor.” Y en nuestro sistema gubernamental ya se eligió, la felicidad de las pensiones, a costa de la libertad de los contribuyentes.

(Web: parmenasradio.org)

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