Silvino Vergara Nava
“Si el Estado proporciona un seguro
de desempleo generoso, es posible
que los trabajadores pudieran
verse alentados a rechazar trabajos
que, de no ser así aceptarían.”
Francis Fukuyama
En esta guerra de cifras que se ha puesto de moda últimamente, bajo la consigna de que: “yo tengo otros datos”, en los resultados del número de empleados y de empleadores en México del año que ha finalizado de 2025, las cifras oficiales sostienen que se ha roto record del número de empleados en México registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social, es decir, se trata de trabajadores de la economía formal, pero lo cierto es que, pareciera que esas cifras oficiales alegres, no son las que se pueden contarse y comprobarse en la calle, se trata de datos oficiales desafortunadamente maquillados.
Efectivamente, la realidad es que hay una decadencia en el número de registro de patrones por el periodo de 2025, los datos son diferentes, y es que sin llegar a jugar con los simples números, sino basta con hacer la pregunta de: ¿Quién es el valiente que pretende contratar más empleados actualmente?
Considerando que, se ha aumentado el monto del salario mínimo para 2026, lo cual repercute en el aumento en el pago de impuestos, basta recordar que, simplemente por contar con empleados, resulta absurdo que en México se pague un impuesto por eso, es decir, por contratar trabajadores, lo cual no tiene coherencia alguna si se pretende promover el empleo, pero a sabiendas que las cosas son así, no se hace nada al respecto, por el contrario, se sigue consintiendo la existencia de ese impuesto que le corresponde a las entidades federativas recaudar.
Incluso, hay entidades federativas que en 2025, plantearon aumentar el impuesto denominado comúnmente; “sobre nomina”, como es el caso de Nuevo León, lo cual provocó algo que desde hace muchos años no ha sucedido, y que puede prender una verdadera oposición en México, pues se agruparon los patrones, tanto los grandes como los más pequeños, de todas las organizaciones empresariales, industriales, de comercio, de servicios, etc., para exigir que no se ejecuten ese tipo de medidas de aumento del impuesto sobre nomina, que si bien impulsan la recaudación de las entidades federativas que con las pensiones que se distribuyen están quebradas, pero que desaniman enormemente en la contratación de personal formal. En resumen, el aumento del salario mínimo, en el porcentaje que por decreto se ocurrió para 2026, es un aliciente para que se siga ensanchando la economía informal en nuestra nación, pues la población necesita trabajar y solamente encuentra empleos en esa economía informal.
Pero eso no es todo, para resolver si vale la pena seguir contratando personal en los negocios de los particulares, adicionalmente, esta en debate por los legisladores, si es que resulta pertinente aumentar el aguinaldo, lo mismo respecto al aumento de días inhábiles y de descanso, ya la disminución de las horas de la jornada laboral, hasta comerciales en la radio se han puesto en circulación para meter en la cabeza de las personas, que las semanas laborales serán de 40 horas, ya solamente queda el simple cronómetro, respecto al momento en que se aprobará la disminución de horas laborables en la semana, lo cual es una repercusión grave en las medianas, pequeñas y micro-empresas, pues no cuentan con la infraestructura suficiente para que se pueda sustituir la mano de obra, por lo cual, o se aumentaran los costos en ese tipo de negocios, o bien, tendrán que caer en la economía informal, en la ilicitud o de plano tendrán que cerrar sus puertas, todo esto es lo que no ven muchos de los legisladores que solamente observan en el futuro sus viajes, negocios turbios y el siguiente cargo público que les corresponderá.
Pero, ¿por qué aumentó el número de personas en los registros oficiales?, la respuesta es sencilla, se ha permitido que quienes no cuentan con patrón, se inscriban ante el IMSS, como es el caso del propietario de una papelería, tlapalería, pequeño negocio, profesionista, esto aumenta el número de afiliados, lo mismo que obligar a las plataformas digitales como UBER a inscribir a los conductores de los vehículos, con los que no hay propiamente una relación laboral, pero todo esto no significa que haya más fuentes de empleo.
Además, un inconveniente adicional, que las políticas públicas del país no lo consideran es que, hay que recordar que, para contratar trabajadores, hay que capacitarlos, instruirlos sobre sus puestos de trabajo, lo cual es tiempo dinero y esfuerzo que absorben los negocios, por muy grande o pequeño que sea ese negocio, resulta necesario capacitar al personal, esto implica desde luego, costos a veces no reconocidos, pero que son absorbidos por esas empresas, y que desafortunadamente, hoy no hay mucho interés, porque así lo comprueba el ambiente generalizado, de acudir a aprender en los empleos, por el contrario, la gran rotación que existe en cualquier tipo de actividad económica, en parte, corresponde a ese desinterés generalizado de aprender, capacitarse, instruirse.
Pero eso no es todo, muchas ocasiones en las empresas, consideremos las más pequeñas, en donde el margen de acción es muy reducido, los pagos que se realizan a los practicantes, a los que se encuentran en proceso de capacitación son bajos, por lo cual, prefieren vivir de la pensión del padre, de la madre, del familiar que la recibe, que resulta más alto que el salario que provisionalmente se le ofrece, es decir, ahora nos topamos con que hay que considerar que aparte de la competencia, que muchas de las ocasiones es desleal, hay en la contratación de empleados, la competencia con las pensiones que brinda el Estado, que se han fijado, sin razón en la economía, más que en el beneficio electoral, así esta México en su economía, en sus empresas y en sus empleos en 2026.
(Web: parmenasradio.org)